11/10/20

Y el deseo se hizo realidad

Nahia volvió al año siguiente. Volvió para enseñarnos que era una  smithsonianus, bellísima en su segundo invierno.

Un estudio detallado de las fotos permitió afirmar con suficiente seguridad que  se trataba del mismo ejemplar.









Larus smithssonianus, Gaviota argéntea americana, de segundo invierno, observada el 10/3/2019 en Lago, Lugo, Galicia. Publicación por petición expresa de Amaia Alzaga, que desde el principio insistió en la identificación de esta gaviota que ya observamos el año anterior, en el mismo lugar, el día 9/2/2018 y al mes siguiente el 26/3/2018.

11/12/19

Otoño 2019: Escribanos lapones

 
Son escribanos lapones, Calcarius lapponicus, que se dejan ver en la campiña cantábrica de Langre, desde al menos el día 21 de noviembre en el que pude escuchar el reclamo de uno de ellos entre la multitud de paseriformes que se encuentran allí, sin verlo, hasta dos días más tarde que pude ver dos ejemplares plácidamente, ayer, 10 de diciembre eran tres ejemplares, un joven y dos adultos seguramente ♂.  La buena luz, la escasa vegetación y la tranquilidad de los pájaros me dejaron estas imágenes de esta, en ocasiones escurridiza especie ártica, que nos visita este año.

27/11/19

Viaje relámpago, una hora con el Killder de Peñes

Chorlitejo culirrojo, Charadrius vociferus, Killder en inglés, este pájaro se encuentra en la campiña del cabo Peñas, en Asturies y hoy me he dado el gusto de disfrutarlo en un viaje relámpago, a pesar de las malas condiciones luminosas, el amable pájaro me ha regalado unas hermosas imágenes que quiero compartir con vosotros, gracias a mis amigos por las indicaciones para facilitar el encuentro ;·)
Os habéis fijado en su llamativa ceja y la variabilidad del volumen de su frente?






15/11/19

Gaviota del Cáspio. 2W

Es invierno prematuro, pero invierno, el mal tiempo invita a quedarse en casa, pero al otro lado de la balanza está eso que nos mueve a abandonar la comodidad del hogar, estimulados por la probable presencia de esos ansiados visitantes que se aventuran por nuestras tierras cuando la natura se extrema.
Entre otras, hoy estaba esta presunta, una gaviota del Caspio, Larus cachinans, de segundo invierno, mi primera cita de esta temporada, que no está nada mal y a ella quiero dedicarle esta entrada.
Su aspecto llama poderosamente la atención sobre el resto, y ante esto, uno no se puede reprimir y dejarse llevar, y disfrutar, y compartir...  que el prematuro invierno os sea leve. 
A mi querido amigo Xabi Varela, en las duras y en las más duras!


 


11/11/19

Yo también pasé por Las Landas...

Yo también pasé por Las LAndas, como dice un buen amigo, huyendo del ruido electoral e intentando dejar de lado el discurso político que cada vez aporta menos a la gente normal de mí pais, una pena muy grande.

Se trata de una gaviota de Sabine, Xema Sabini, ejemplar juvenil nacido el pasado verano en el ártico canadiense y que en su periplo migratorio pasa estos días por el Golfo de Bizkaia.

22/10/18

Bisbita costero, Anthus petrosus, Y(362)


Especie:
Bisbita ribereño costero, Anthus petrosus, Rock pipit
Marcaje 
Tarso Izquierdo: Metal (Stavanger ED05943)
Tarso derecho: Plástico amarillo, black code: 362 
Edad/sexo/biometría: F1K (hembra, eclosionada en 2018). Ala: 87 mm. Peso: 20,1 g.

Anillamiento
Fecha: 31.08.2018, 12 hrs.
Lugar: Makkevika (62º30'N-6º02'E) 
(Estación Ornitológica de Giske), Giske, Møre & Romsdal, Noruega.
Observaciones: Atrapado en una trampa en nuestra estación de wader.
Anilladores: Petter Birger Folkestad / Sunnmøre Ringing Group.
 

Fecha de la observación: 
22/10/2018
Lugar:
Santoña, Cantabria
Coordenadas:  
Ф: 43°26´38´´N - λ:3°27´38´´W
Observadores:
Jose Ángel Alonso y Jesús Menéndez

Distancia: 2207 km SSW. Dirección: 201 grados.  
Tiempo: observado 1 mes-22 días después del marcaje)

PROYECTO:
The Norwegian Rock Pipit-project
c/o Kjell Mork Soot
Hareidsvegen 234
N-6060 Hareid
Norway

kjellmorksoot@fugler.com

31/7/18

Pardelas, Delfines y el Factor H


Feno, aves, meteo y ópticas. Sin lugar a dudas una buena combinación al final del largo periodo que da paso a la antesala de la gran migración, eso y el equilibrio compensado de las buenas sensaciones telúricas con mi ego, regalos que la natura cantábrica brinda, por así decirlo.
La de hoy no ha sido una jornada más, todo apuntaba a una grata sesión de observación de aves marinas, básicamente pajareo de la avanzadilla de la costera cantábrica, en un contexto de tiempo gris y adecuado.
Los pájaros han sido escasos, el clima favorable, solo un grado más de confort me impedía andar descalzo y así entrar en contacto directo con Gaia
Como suele suceder por norma general en este lugar del Cantábrico, deambular de alcatraces, de pardelas, de delfines y, como no, como es “natural” en el umbral de agosto, del turisteo pletórico de nerviosos forasteros ávidos de experiencias diferentes, de fotos, de selfies.
Los que pasamos por aqui todo el año, estos meses incluso nos llegan a gustar, como no, ¡Ni siquiera hace frío en la costa!
En fin, como le decía a David, todo depende del estado de ánimo y últimamente ando esforzándome en sacarle el jugo a la vida, en sobrevivir, intentando regalar sonrisas a cambio de nada, o de todo, creo.
Como decía, o quiero decir, mientras examinaba escrupulosamente el horizonte, ha aparecido David, sigiloso, sin perturbar una sola brizna de hierba, ni de yerbas, su inesperado saludo me ha sobresaltado, no lo esperaba, es lo que tiene la concentración en la observación de aves marinas. Aún con todo, ha prevalecido la compostura y rápido hemos conectado, como no, entre pajareros, como no, habiendo pájaros, como no, compartiendo el momento...
Pardelas y delfines de verano, sin más que la buena aptitud y la predisposición al disfrute del  ingenioso engranaje del mar cantábrico.
Hasta aquí todo bien, y después también, debo reseñar, después mucho que pensar.
En un par de ocasiones, David se ha descolgado con el mismo sigilo del inicio y ha regresado, sin sobresaltos esta ocasión, he de decir.
Y hablando y hablando, ha surgido el tema del maltrecho territorio, el de aquí y el de allí, el de la campiña: la de aquí y la de allí,  la belleza: la de nuestra costa y la de la cercana cueva, esa que a pesar de su atractivo no podía visitar, una atadura no visible se lo impedía, era obvio.
Enseguida se ha desvelado la condición de su compañera que aguardaba en el coche, impedida del libre movimiento, impedida de la conexión con el cabo, con la mar, con el paisaje, con la lluvia, con el frescor del verano, con la madre Gaia, con Todo.
Su cómplice, compañero y vigía; permanecía pendiente: por la proa y por la popa: en proa las aves en busca del poniente y que solo aquí, por muy cerca de la costa que quieras estar se dejan ver; por popa: su compañera.
Me he acercado a ella, más con intención de saludar que otra cosa y al ser consciente de lo que veía,  la puta realidad me ha puesto en mi sitio, un paso atrás y cobardemente me he refugiado al calor de mi telescopio, la grandeza y la pobreza del hombre: el Factor Humano.
Mientras, David negociaba cinco minutos con ella, buscaba el beneplácito de su compañera, dolorida por la obligada falta de movimiento, buscaba  conocer el territorio.
Por fin, tras un adecuado preparatorio, han encontrado su momento, una fugaz oportunidad, eso me ha parecido apreciar, una ligera expansión a la velocidad de la brisa marina.
De regreso, notas, sentimientos, un estrecho y emotivo saludo con el maravilloso telón de fondo del Cantábrico y la despedida. Buena suerte compañero, en vuestro periplo estival, será difícil olvidaros. Un abrazo.