24/2/14

Siguen muriendo araos.











Arao común, Uria aalge aalge, Common Guillemot, Guillemot de Troïl  El de la foto es un ejemplar adulto, con muda activa a plumaje estival,  en la dársena del puerto pesquero de Castro. Descansa sobre las tranquilas aguas recuperándose de la interminable sucesión de borrascas que desde la última semana de enero han machacado literalmente las aguas del Golfo de Bizkaia, en una sucesión mortal de borrascas para este género de aves.

Desde el  23 de enero hasta el 17 de febrero he contabilizado  11 borrascas algunas de ellas de formación   vertiginosa que han alcanzado el rango de ciclogénesis explosiva, que no es más que una borrasca profunda de las que hemos sufrido  en el mar Cantábrico toda la vida. La diferencia con otros inviernos  está en que su paso ha sido rapidísimo  con pocas horas de exposición a intensos vientos de oeste combinados con  interminables  giros a vendaval, en sucesiónes  continuas de once borrascas atlánticas en algo más de tres semanas que no han dado tiempo a las aves marinas a recuperarse.

Las consecuencias están a la vista, en las playas de la costa cantábrica se alinean en la orilla centenares de cuerpo de araos comunes muertos o agonizantes y en las costas francesas se llevan  recogidos a fecha  21/2 más de 15000 aves muertas como consecuencia de la dirección de los vientos dominantes en estas fechas.

Este fin de semana se ha convocado un ICAO simultaneo en las costas francesas y españolas y aunque la última borrasca ya quedó atrás siguen orillándose aves muertas o agonizantes. Sin resultados todavía,  me atrevo a opinar que los resultados nos van a conmover  por su alcance. Veremos a ver.
Mis datos, en las 9 playas que he recorrido he censado 46 araos comunes, 3 alcas comunes, 4 frailecillos y 1 mergulo atlántico, todos muertos, sin contar 5  araos comunes que he mandado al CRAS de Cabárceno en los últimos días.

Además, resulta paradójico que playas con un gran potencial de arribada  de aves orilladas se encontraban “vacias”  sin cuerpos lo que me ha hecho sospechar que muchos ejemplares han sido retirados previamente  por lo que los resultados obtenidos de la inspección simultanea no serán reflejo de la  verdadera situación. Veremos a ver  las cifras finales.  De momento, hoy, han aparecido 4 araos más en la bahía de Castro. Dos muerto y dos en mal estado.



En la foto de Germán Ibarra,recuperando un Arao común  en la rampa de San Guillen para mandarlo a Centro de Recuperación de Cabárceno




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